viernes, 7 de febrero de 2014

Carta de amor de un runner

Mi amor,


running love carta amor runner corredor corazon zapatilla
Hace sólo tres meses que nos conocemos y ya formas parte de mi vida. No hay un sólo día que me acueste sin haber recibido por tu parte una muestra de afecto, de cariño, de apoyo, de motivación, de aliento.
¿Cómo se te puede coger tanto cariño en tan poco tiempo?

Siempre llevo tu nombre en mi boca, me gusta que mi entorno te conozca, que sepan la suerte que es haberte encontrado. Les hablo muy bien de ti. Les cuento dónde nos conocimos, qué fue lo primero en lo que me fijé de ti, como fue nuestra primera vez, nuestro primer trayecto juntos, nuestros malos momentos, los buenos.

Sé que muchos pensarán que estoy loco, y no entenderán nuestra complicidad. Algunos incluso dirán que me merezco algo peor o mejor, ni caso, tengo lo que buscaba hace mucho tiempo y lo tengo a mi lado, conmigo.

Aún recuerdo ese día, yo entraba por esa puerta y tú estabas ahí, como sabiendo que en cualquier momento llegaría para conocerte.Sé que no estabas sola y estabas acompañada por otras tantas bellezas. Pero yo te quería a ti. No estaba dispuesto a hacerte esperar un segundo más ahí, así que te llevé conmigo, hasta hoy.

¿Recuerdas nuestra primera vez? Estábamos nerviosos, quizás yo más que tú. Recuerdo que te agarré con las dos manos para tocarte, sentirte con las yemas de mis dedos, por cada centímetro de tu cuerpo. La impaciencia se apoderaba de mi y necesitaba sentirte más profundamente. Suave, con mucho cuidado me fui introduciendo en ti, hasta entrar por completo. Una explosión de placer, gusto, una sensación cómoda de estar acoplados, de formar un sólo cuerpo. Y ahí empezamos a movernos, a trazar nuestro primer trayecto hacia la felicidad. Es cierto que al final tanto roce fue algo doloroso, pero no era nada que no supiéramos ya con antelación que podía pasar.

Ahora todo es diferente. Nos conocemos. Nuestros cuerpos encajan perfectamente y siento que formas parte de mi. Sé que no puedo dedicarte todo el tiempo que quisieras, pero entiéndelo, tengo obligaciones que debo cumplir, e intento recompensarte con esas rutas de fin de semana que tanto disfrutamos juntos.

Gracias por acompañarme a tantos sitios que jamás olvidaré. Bien es cierto que a veces el trayecto se nos ha hecho más duro de lo esperado, e incluso alguna vez hemos pensado en abandonar y darnos media vuelta, pero unidos somos grandes, muy fuertes. Cuando estás conmigo, sé que nada me puede parar. Si se me cruzan obstáculos por el camino, sé que me harás volar para sortearlos. Y que cuando el camino parezca complicarse, me darás la protección que necesito para tirar adelante y no detenerme.

Gracias. Gracias porque nadie mejor que tú sabe lo que hemos sufrido para llegar al final de cada meta que nos hemos propuesto.
Y gracias con antelación, porque sé que me llevarás a la meta de todos los retos que vienen por delante.

¿Cómo siendo tan pequeña puedes darme tanto amor?

Te quiero.

(Carta de amor de un runner a su zapatilla)

11 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Jordi! Espero seguir publicando posts que te encanten!

      Eliminar
  2. Muy buena pluma ;-) Me ha encantado el post.
    I

    ResponderEliminar
  3. Qué bueno, y cuánta razón... :)

    ResponderEliminar
  4. ¡Muy buena de verdad! Eres fuente de inspiración para muchos y con gestos como éste aún más.
    Sé de muchos que no le dirían unas palabras tan bonitas ni a su madre, pero tú eres así, con estilo propio!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te guste Jacc! Pitufollow' style jaja Un abrazo :)

      Eliminar
  5. Buenisimo.! Una declaración de amor en toda regla.Me encanta!!

    ResponderEliminar
  6. Lastima que ese amor se vaya desgastando con el tiempo...menosmal que hay más peces en el mar! :)

    ResponderEliminar