lunes, 10 de marzo de 2014

Diógenes 'el runner'

El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento que se caracteriza entre otras cosas por la acumulación de grandes cantidades de objetos y alimentos que para esa persona tienen "algún sentido", pero que realmente se acaba tratando de basura.

Diógenes era corredor y lo conocían como 'el runner'. Tenía esa tendencia de guardar cosas a las que nunca llegó a darles utilidad y que lo único que hacían es ocupar espacio y coger polvo. A día de hoy su pasión por la acumulación de "porquería running" se ha extendido entre los corredores hasta ser algo habitual en sus casas. Seguro que tú, amigo corredor, llevas en parte un Diógenes dentro, y ahora vas a descubrirlo.

diogenes ropa running camisetas carreras populares

Empezando por las camisetas de las carreras. Diógenes las guardaba porque el recuerdo que jamás quería perder, que siempre estaría presente en su vida. Alto, para el carro. Pensar eso con la camiseta de tu primera carrera o de tu primera maratón, es comprensible y hasta te lo acepto, pero tú y yo sabemos que no guardas sólo esa que es tan especial. Guardas también la de la carrera popular de tu barrio (en todas sus ediciones), la de la carrera de tu pueblo, la de la carrera benéfica, la de la mujer, la de los bomberos, la de los policías, la de los panaderos, la que era a favor de la protección del lince ibérico, la que era para recaudar fondos para el cumpleaños de Paquirrín... y así hasta acumular una cantidad de camisetas técnicas de todos los tallajes y colores.
Que tiemble Amancio Ortega como se te ocurra un día abrir un puesto en el mercadillo para venderlas.

Otro de los objetos que Diógenes tenía tendencia a guardar después de haberle dado el uso correspondiente, eran las zapatillas de running. Una vez las jubilaba pasados los 800km aproximadamente que tienen de duración (aunque los hay que le dan tantos kilómetros que una mañana se encuentran a la zapatilla ahorcada en el salón por estrés), tenía la fabulosa idea de guardarlas. Las guardaba de recuerdo o por si algún día se veía en la necesidad de tener que recurrir a ellas, pero la realidad es que estaba guardando unas zapatillas más desgastadas que el plástico protector de la pantalla de tu móvil, que ya da asco verlo.
Lo peor es que las guardaba ahí, como exhibiéndolas al público, como diciendo: "mira, con ellas hice 2 maratones y alcancé la gloria". Cuando la realidad es que los que visitaban su casa y veían esos pares de zapatillas ahí acumulados pensaban: "Diógenes, alma de cántaro, tira a la basura ya estas zapatillas que tienen más porquería que un baño de discoteca".

cambiar zapatillas viejas running

Antes de ser runner, Diógenes desconocía el uso que tenían los imperdibles, apenas vio uno jamás. Tras su primera carrera popular le dieron 4 imperdibles para colocarse el dorsal y una vez finalizada la carrera esos 4 imperdibles fueron al cajón de la mesita de noche. Los guardaba por si los necesitaba en la próxima carrera.
Llegó la siguiente carrera y le volvieron a dar otros 4 imperdibles, que acabo también guardando. Y así durante 28 años de afición al running, con lo que terminó cambiando la mesita de noche por un baúl de 2 metros a rebosar de imperdibles. 4 años después fundó la "Imperdibles CO", entrando en la lista Forbes como uno de los hombres más ricos del planeta.

Pero no sólo se quedó en la acumulación de objetos, sino que se vino arriba y empezó a guardar también comida. Esa naranja que venía en la bolsa del corredor estuvo en la nevera guardada 10 meses hasta que en un despiste su mono de compañía decidió que era hora de comérsela.

Pero sin duda, la debilidad de Diógenes 'el runner' eran los famosos tetrabriks de caldo de pollo Aneto. Que él ni tomaba caldo ni le gustaba el pollo, pero ahí los tenía en la despensa, abandonados. Los guardaba por si algún día venían invitados y éstos decían: "A mi no me pongas una copa de Möet&Chandon, a mi mejor ponme un poco de caldo de pollo Aneto".

caldo aneto running

Y tú, amigo runner, ¿has descubierto ya tu parte más Diógenes?



¡Run run!

4 comentarios:

  1. jajaja qué buen post! Tienes mucha razón. Yo peco con el tema de las camisetas. Aunque ya he ido tirando alguna. Tú me dirás, de esas que uno se quejaba hasta perder el aliento porque eran horribles e incómodas (malditos los organizadores por dar esta cochian camisa), pero cómo la guardaba en el cajón. Nada, para fuera!!! Dile NO al complejo de Diógenes runner jajajaja

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    1. ¿Tiraste una camiseta? ¡Qué valor! Yo no puedo, Diógenes me controla :-(

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  2. Las zapatillas de quedan"para ir a comprar el pan". Puedes ir a comprar el pan sin repetir zapatillas durante una semana. Al precio que costaron da pena tirarlas

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  3. Muy bueno..lo compartí en el facebook...ufff yo tengo mas de 100 camisetas y zapatillas "por si acaso" jejeje mas de 12 pares...es verdad esa tendencia de acumular ( en mi caso también revistas running)saludos

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