miércoles, 23 de abril de 2014

Runneo y Julieta

"Dos antiguos clubes de running, de nobleza pareja (en la bella Verona, desde donde contamos), avivan fuegos de sus querellas viejas y la sangre civil mancha civiles manos." — William Shakespeare, Runneo y Julieta.

Una acalorada disputa callejera sucede entre el Club de Running Montesco y el Club de Corredores Capuleto. Los Montesco acusan a los Capuleto de no respetar su cajón de salida en las carreras, y los Capuleto acusan a los Montesco de recortar metros en varias curvas de la prueba. Lo cierto es que estas disputas no son nuevas, anteriormente ya discutieron porque uno de los runners de Capuleto tapó en la foto de llegada a meta a un Montesco, y se defendieron diciendo que el runner del Club Montesco llevaba un dorsal fotocopiado, así que no tenía derecho a foto y aún menos a quejarse.
El organizador de carreras de Verona, Della Escala, interviene entre ellos y declara un acuerdo de paz que en caso de ser violado tendría que ser pagado con la inhabilitación en las futuras carreras de la ciudad.

Después de los sucesos, el conocido runner bloguero Paris se reúne con el director del Club de Corredores Capuleto para conversar sobre la idea de federarse con su hija Julieta para participar en carreras como pareja, pero el director le pide que espere durante un plazo de dos años más, tiempo tras el cual Julieta ya sería cadete. Aprovechando el ofrecimiento, le sugiere que organice un entreno con el Club de carácter formal para celebrar tal acontecimiento.

Runneo, corredor de pisada pronadora y miembro del Club de Running Montesco, tiene el ojo echado a una corredora del Club Capuleto, Rosalía, y enterándose del entreno formal que se celebrará en la pista de atletismo del Club Capuleto, decide asistir para verla entrenar. Pero una vez en la pista, Runneo ve a Julieta realizar unas series por debajo de 3:30 min/km, y se enamora perdidamente de ella y de su técnica de carrera, a pesar de que ésta es supinadora.
Una vez concluido el entreno, se produce la famosa escena del balcón, Runneo se cuela en las gradas de la pista de atletismo y escucha secretamente a Julieta, quien está en el balcón del bar de la pista admitiendo su amor por él a pesar de la hostilidad entre su Club y el Club Montesco.

runneo y julieta amor running

Con el paso del tiempo, el joven comienza una serie de entrenos secretos con la muchacha, hasta llegar al momento en que ambos deciden formar una pareja de corredores. Con el soporte del experimentado corredor Lorenzo, quien espera reconciliar a los Clubes rivales de Verona, los enamorados se federan en secreto.

Tras una disputa entre Runneo y Teobaldo, un corredor del Club Montesco que le propinó un codazo en un sprint final, el organizador de carreras de Verona decide inhabilitar a Runneo, no pudiendo participar nunca más en ninguna prueba que se celebre en la ciudad.
En estas circunstancias, el director del Club de Corredores Capuleto, padre de Julieta, decide ofrecer a su hija al runner bloguero Paris para que se federen como pareja de corredores. Aunque a ésta no le convence al principio la idea, ya que Paris lleva un ritmo de carrera por encima de 5:00 min/km. Pero al final, acaba cediendo, con la condición de que el momento de federarse se prolongue unos días.

Julieta visita al corredor experimentado Lorenzo, amigo de Runneo, para que le aconseje, y éste le ofrece un dopaje que la induciría a un intenso coma con duración de dos dias y cuarenta horas. Julieta acepta llevar a cabo la mentira para escaquearse de la federación con Paris, y Lorenzo le promete enviar un mensaje a Runneo informándole sobre el plan, para que éste pueda volver cuando ella despierte.
La noche anterior a la federación como pareja de corredores entre Julieta y Paris, Julieta ingiere el dopaje y sus familiares, al creerla muerta, depositan su cuerpo en la cripta familiar.

Lorenzo nunca llegó a contarle a Runneo el plan, pero Runneo se entera por el Facebook del Club de Corredores Capuleto de la repentina supuesta muerte de Julieta. Frustrado por la noticia decide comprar al boticario de la ciudad un dopaje mortal, antes de acudir a la cripta donde se encuentra Julieta.
Al llegar se encuentra a Paris llorando junto al cuerpo inerte de Julieta, y le comunica que va a proceder a matarlo. Paris sale corriendo a un ritmo jamás alcanzado ni en sus mejores entrenos, llegando a 3:00 min/km, pero Runneo, que lleva puestas unas zapatillas de running "voladoras" sale corriendo detrás suyo y en pocos metros lo atrapa. Runneo, que siempre lleva imperdibles en el bolsillo por si los necesita para sus dorsales, se lo clava en el cuello varias veces provocándole la muerte. Acto seguido se dirige a su amada Julieta, que descansa profundamente.

"Aquí pondré mi descanso eterno y sacudiré el yugo de las estrellas infinitas quitándolo de ésta carne harta del mundo. ¡Pies corred por última vez! ¡Piernas dad vuestra última zancada! ¡Y vosotros, labios, puertas del aliento, sellad con legítimo beso una concesión sin término a la muerte rapaz!" - Runneo

Convencido de que su amada está muerta, Runneo procede a beber el dopaje mortal.
"Los entrenos son mi tortura y la muerte será mi descanso." - Runneo

Julieta despierta de su coma inducido y se encuentra con los cadáveres de Paris y de su amado Runneo, que aún sujeta en su mano el frasco del dopaje mortal.
"¡Ah, egoísta! ¿Te lo bebes todo sin dejarme una gota que me ayude a seguirte? Te besaré: tal vez quede en tus labios algo de veneno, para que pueda morir con ese dopaje." - Julieta

Ante tal situación, Julieta decide atravesarse el corazón con el imperdible de su esposo, y así poder descansar por siempre a su lado, al lado de la persona con la que siempre soñó poder compartir carreras juntos, y quién sabe si algún día, una maratón.

Tiempo después, los corredores del Club Montesco y del Club Capuleto, acompañados del organizador de carreras, se percatan de la muerte de los jóvenes y del runner bloguero. Absorto por la trágica escena, Lorenzo comienza a relatar la historia completa del "amor prohibido" entre Runneo y Julieta. Su revelación consigue terminar con la rivalidad entre ambos clubes.

"Una paz sombría nos trae la mañana: no muestra su rostro el sol dolorido. Salid y hablaremos de nuestras desgracias. Perdón verán unos; otros, el castigo, pues nunca hubo historia de más desconsuelo que la que vivieron Julieta y Runneo." - Della Escala.



¡Run run!

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