miércoles, 28 de mayo de 2014

Cómo ligar en las carreras populares | Para chicas

Las carreras populares son un campo de machos solteros fácilmente conquistables por aquellas corredoras que sepan llevar una buena táctica de ligue. Romper ese estado de concentración de un runner es fácil si sabes cómo. A continuación te doy las pautas para que no haya ni un corredor que no se rinda a tus pies pronadores.

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Paso 1: Localizar


El primer paso es localizar al macho alfa que quieres cazar hoy. Los hombres son muy de quedar una hora antes de la carrera para reunirse y charlar todos los del club de running. Así que ves con antelación a la prueba y empieza a visualizar posibles objetivos.
Olvídate de los corredores que vaya en tirantes y pantalón corto. Pero corto, corto, de esos que en ocasiones parece que les va a asomar el cuello del buitre. Esta indumentaria es típica de corredores experimentados, de los que viven por el running. Éstos no son tu objetivo ya que van a llevar un ritmo tan elevado que va a ser imposible colocarse a su lado para ligarlos.
Tu objetivo para hoy es un corredor más bien amateur, de los que llevan unas mallas cortas recién compradas en el Decathlon y la camiseta que han regalado en la prueba. También los reconocerás por llevar un brazalete con el móvil, gorra y pulsómetro, aunque de momento sólo saben usarlo como cronómetro.
Una vez lo tengas localizado, síguelo de cerca, ya no puedes separarte de él más de 2 metros. Si le da por ir al baño portátil, síguelo y espérale. Si le da por mear en unos arbustos, ves sin miedo y suelta algo sutil como "vaya pitón calzas, digna de agarrar por la cabeza a lo Frank de la Jungla".
En este momento él se ha reído, muy fuerte. Punto para ti, eres una tía con humor y eso gusta. Dirígete detrás de él al cajón de salida.

Paso 2: Insinuar


Empieza la carrera y ya tienes localizado al runner alfa. El ritmo de carrera lo van a marcar los rebotes de sus pectorales. Mantente siempre cerca, pegada a él, que pueda oler tus feromonas.
Adelántate medio metro por delante de él para que pueda ver tu culito firme trabajado a base de sentadillas, y cuando menos se lo esperes, ¡CHAS!, te giras de golpe y lo pillas in fraganti mirándotelo. Él se morirá de vergüenza e intentará disimular mirando tenso al frente. Acércate a su lado y dile casi susurrando: "sí cariño, me mato a hacer sentadillas, y no siempre encima de una colchoneta". Guíñale un ojo. Mírale el paquete. Sonríe.
Vas a notar como se queda en shock, sin saber si reír o qué hacer. Un hombre no se espera eso, así que no sabe cómo comportarse, lo tienes indefenso ante ti.

Paso 3: Coquetear


Amiga corredora, vas muy bien. Pero si bien los últimos comentarios han conseguido desarmar a tu objetivo, puede que no haya sido con un comportamiento del todo femenino, por lo que es momento de sacar tus armas de mujer.
Adelántale y pone a correr justo delante suyo, si hay alguna runner que te lo impide, dale un ligero codazo. En el arte del ligoteo está todo permitido. Ahora que estás delante suyo, deja que tu melena vuele libremente hacia su cara, que le llegue ese aroma a champú de coco que tan loco nos vuelve a los hombres. Aprovecha las subidas, que su vista queda a la altura de tu trasero, para sacarlo un poco. Sus ojos se están saliendo de las órbitas ante tal despliegue de feminidad. Aprovecha para darle ánimos y recordarle que ya queda menos para entrar juntos a meta. Demuestra ese lado cariñoso.

Paso 4: Atacar


En este punto has demostrado que eres la corredora de sus sueños. Eres como la plantilla que da suavidad a su pie. Como el cordón que abraza su empeine. Como el reloj inseparable que se ajusta a su muñeca. Eres su media naranja de la bolsa del corredor.
La carrera está llegando a su fin, es momento de atacar. Ponte a su lado y pégate tanto que sin querer en uno de sus braceos te toque el lateral del pecho. Él te pedirá perdón, y tú le contestarás "qué mano más agradable tienes". Sonríele. Muérdete el labio inferior. Muy sutil, seguimos.
Es muy clave que lleves debajo de la camiseta un top. Dile: "qué calor hace", y quítate la camiseta. Colócate bien el top, aprovechando para tocarte los senos ante su mirada y pídele que te sujete la camiseta. Ahora él ya tiene algo que te pertenece, por lo que no va a desaparecer sin devolvértelo, ya lo tienes atado.

Paso 5: Rematar


Llegáis a meta y este es el momento culminante, sólo queda rematar todo el trabajo de flirteo hecho durante la carrera. Agárrale la mano y entra junto a él. Cruza la línea de meta y abrázalo como si el mundo se acabara. Abrázalo tan fuerte que parezca que tus pechos vayan a atravesar su cuerpo, que note tus pezones clavarse en tu pectoral, como dos misiles cargados de amor.
Mírale a los ojos y susúrrale al oído "eres un campeón, qué aguante tienes". Bésale, muérdele un poco el labio y lleva su mano a tu culo. Ahora mismo se la has puesto como un calcetín relleno de arena.
Remata la faena con estas palabras: "quédate mi camiseta, tienes mi móvil apuntado en la etiqueta. Recupera bien con isotónico porque esta noche estás invitado a correr una maratón nudista de 42 minutos en mi casa. Salida desde la encimera, pasando por el sofá, mesa, suelo y cama. Con avituallamiento en el minuto 21 en el paso por la ducha."




¡Run run!

1 comentario:

  1. El cazado es el típico runner con compresivos hasta en el .....you know....miembro!! jejeje

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