miércoles, 13 de agosto de 2014

Los runners no corren, entrenan

¿Recuerdas el día en que dejaste de salir a correr para salir a entrenar? Eso es lo que te diferencia de un corredor puntual y te convierte en runner.

runners chicas corriendo post blog running mejor

Salir a correr para quemar grasa, para estar sano, para complementar otro deporte, para quemar el alcohol de la noche anterior, para quemar las napolitanas de chocolate de la merienda, para ligar con las chicas del parque o correr porque pierdes el bus. No deja de ser running, dar una zancada detrás de otra. Entonces, ¿por qué no se consideran runners?

No se consideran runners porque corren de forma puntual, les da igual las distancias y las carreras. Consideran que correr es algo aburrido que simplemente es conveniente hacer para mantener la forma física.
Se les detecta rápido con la pregunta "¿dónde vas?", su respuesta siempre es "Salgo a correr" o "Voy a hacer footing". ¡¿FOOTING?! ¿en qué siglo te has quedado tú?

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En cambio, un runner no corre, entrena. Detrás de cada sesión de running hay un una meta. Una carrera de 10km, una Maratón, un Ultra Trail... da igual el nivel de dificultad mientras haya un objetivo. Si te has planteado un reto, salir a correr se convierte en salir a entrenar, al igual que un futbolista que juega un sábado entrena entre semana. El partido de un runner es la carrera del domingo y para ello debe entrenar duro, no se conforma con salir a trotar o salir a hacer "footing". ¡¿FOOTING?! ¿De verdad? En fin...

Un corredor está entrenando cuando sus sesiones dejan de ser un trotes continuos en la cinta del gimnasio o en la calle y pasan a ser entrenos de series, cuestas, escaleras, técnica de carrera, cambios de ritmo... y demás inventos del diablo que hacen que termines exhausto y andando como Bambi recién nacido.

El título de "runner" hay que ganárselo con sudor y sacrificio. El primer paso, marcarse un objetivo deportivo. Salir a quemar 5 kilitos o una barriga cervecera es igual de meritorio, ¡qué viva la vida sana! Pero un runner va más allá, tiene la vista puesta en un reto, y una vez superado volverá a plantar la vista en el siguiente, y así hasta el fin de sus días. Por lo que cada sesión cuenta como entreno, como un paso más hacia la gloria de ese día soñado en el que cruzas la meta y puedes decir que lo hiciste, que lo conseguiste a base de entrenar y entrenar.

Por supuesto no hay que olvidarse que un runner sale a entrenar con un pantalón extracorto del tamaño de un cinturón o con unas mallas que se acercan a lo que sería unas piernas envasadas al vacío, así como la camiseta de la última carrera y unas zapatillas de colores última generación neutras con upper de tiras termoselladas, contrafuertes en el talón, TPU en el arco de la media suela y una suela de espuma EVA con T48, C43, R52. Tocado y hundido.
Un no-runner se conforma con salir a trotar con un bañador, una camiseta de algodón básica y las zapatillas que aún guarda de cuando hacía gimnasia en el instituto, que están tan destrozadas que se podrían considerar el descapotable de las zapatillas.

zapatilla running destrozada rota post running

Y ahora dime, ¿sales a correr o sales a entrenar?



¡Run run!

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