miércoles, 18 de marzo de 2015

Zurich Marató de Barcelona 2015 - Crónica, fotos, vídeos y clasificación

Domingo 15 de Marzo de 2015, vuelta a los orígenes. Hace 2 años me estrené en la mítica distancia de los 42.195 metros en la Zurich Marató de Barcelona, y hoy vuelvo a enfrentarme a ella. Eso sí, con 2 años de rodaje y algo más de experiencia adquirida.

zurich marato de barcelona 2015 dorsal

Suena el despertador y me levanto como un niño el día de Reyes, con una ilusión y unos nervios tontos en el cuerpo que me piden impacientemente que me calce ya las Reebok One Cushion 2.0 y salga dirección Plaza España, lugar de inicio de la maratón.

Llego a las fuentes de Montjuic junto con @lauralc6, para reunirnos con la familia IMHEART. Nos juntamos todos, nos abrazamos, nos damos las últimas palabras de ánimo, consejos, unas fotos, y cada uno se dirige hacia su cajón de salida pertinente, se acerca la hora.

zurich marato barcelona 2015 imheart

El objetivo que llevo en mente es ambicioso, hacer mejor marca personal bajando mi actual 3h:20min y acercarme a la barrera de las 3h:15min. Me veo fuerte, con ganas y capaz de hacerlo.
Me sitúo ya en mi cajón de salida. Son las 8:30, suena la música, doy unos saltos para liberar tensión. Caminamos hacia el arco de meta, ya no hay vuelta atrás. ¡Empieza la Zurich Marató de Barcelona 2015!

zurich maraton de barcelona

Salgo tranquilo, mirando a todos lados, quedándome con todos los detalles: ese niño que sujeta un cartel con una frase, esa mujer que anima a su pareja, ese señor que pasea por la calle y no sabe que está pasando, ese vecino que se asoma despertado por el ruido de los maratonianos...
Barcelona hoy está tomada por los corredores que han decidido marcar este día en su corazón, como el día en que decidieron ponerse en la línea de salida de una maratón.

Pasamos por el kilómetro 5, voy controlando los tiempos y voy bien, cómodo. Un corredor se pone a mi lado y me pregunta si voy a hacer toda la carrera con la GoPro en la mano, le afirmo. En seguida establecemos una conexión de corredores. Él viene de Vigo, desconoce el circuito y su objetivo es muy similar al mío, así que sin pensarlo me presto a marcarle el ritmo y guiarle dentro de mis capacidades: "Regulamos este trozo que es subida", "recuperamos ahora en este llano", "vienen bajadas, apretamos".

Pasamos juntos por el kilómetro 10, un poco más lentos de lo previsto, pero es lógico teniendo en cuenta que hemos dejado atrás los tramos de subida, ahora toca recuperar esos segundos.
Paso por la calle donde vive mi madre y ahí están esperándome junto a mi perro Nou. Paso corriendo por su lado y le toco el morro, enloquece e intenta seguirme. Quieto Nou, que aún hay maratones para perros.

zurich marato barcelona 2015 pitufollow la bolsa del corredor

El ambiente es espectacular, el Sol brilla y la gente se ha echado a las calles de la Ciudad Condal. Cantidad de conocidos y gente que no conozco me lanza sus gritos de ánimo. La sonrisa que se dibuja en mi cara lo dice todo. Soy feliz, estoy disfrutando de mi ciudad.

Llegamos a la Meridiana, ligera subida pero constante. Sigo con mi nuevo amigo de Vigo, mano a mano corriendo, compartiendo esta experiencia. Pasamos por los 21km de la media maratón en tiempo, todo va sobre ruedas, o eso parece.
Sigo recibiendo el calor del público y me mantengo bien hidratado, comiendo regularmente, no quiero que se me escape por nada el objetivo de hoy.

Kilómetro 25, "qué pasa, qué pasa", no entiendo nada. De repente me veo obligado a decirle a mi improvisado compañero de carrera que siga sin mi, que no puedo mantener el ritmo.
Mi cuerpo sin saber por qué se ha puesto en modo OFF. Las piernas pesan, me noto el cuerpo pesado, quiero y no puedo. Veo cómo me adelantan el resto de corredores, me echo a un lado, como si de un animal que va camino del matadero se tratara.

zurich marato barcelona 2015 corredor running

Sigo avanzando totalmente K.O.. Cabeza agachada, pasos muy cortos, ritmo muy lento, pero tampoco quiero caminar.
Me debo mucho a mi mismo y a la gente que ve en mi una motivación, así que debo seguir como pueda, sin detenerme, hasta la meta.

Son varios los corredores que me reconocen y me intentan animar, "sigue, tira, yo he petado", les digo a todos.
Paso por el kilómetro 30 y veo un letrero que pone "El Muro", suelto una risa, mi muro particular lo llevo arrastrando hace 5 kilómetros.

Cómo si un hombre de 100 kilos se hubiera subido a mi espalda, esa es la sensación que tengo en el cuerpo. Se apodera de mi la impotencia, rabia y mucho dolor. He bajado al infierno.

Ahora la única motivación es llegar al kilómetro 35, donde está la gente de IMHEART de voluntarios, y así poderme parar unos segundos y reponerme. Pero aún me queda, sigo. Se me empiezan a caer las primeras lágrimas por la zona de la playa de Barcelona.

Kilómetro 35 y ahí está mi gente, les digo que no puedo más, me paro y me hidrato. Me abrazo con @lauralc6 y un intercambio de miradas con @josemolina_r son suficientes para no llevar ni 20 segundos parado y volver a arrancar por la Calle Marina en subida.

Continúo mi particular tortura, a un lado de la calle, trotando, fundido, llorando en diversas ocasiones por todo el dolor.
"Ya queda poco", me intento autoconvencer.

Llego al Paralelo, que marca esos 2 últimos kilómetros en subida hasta la meta. Mucho público, más lágrimas. Miro el reloj y veo como de la ilusión inicial de poder hacer 3h:15min me voy a más de 3h:40min.

zurich marato barcelona 2015 meta

Llego al kilómetro 42, la cantidad de gente que hay animando es espectacular y ya se ve la recta de meta al fondo. Pero el dolor es insoportable y se me sube el gemelo derecho. Paro a un lado, junto a unos niños que están ahí parados para chocar la mano a los corredores. Intento recolocarme el gemelo estirando yo sólo. Es imposible, me retuerzo de dolor. Decido seguir sea como sea para terminar con esto.

Vuelvo a arrancar con el gemelo subido, cojeando, llorando, con los aplausos y gritos de todo el público que está siendo testigo de mi sufrimiento. Y por fin, tras 3h:43':30" llego a meta.

zurich marato barcelona 2015 pitufollow

Me echo a un lado, me tiro al suelo para estirar los gemelos y rompo a llorar como un niño. No sé bien bien por qué lloro, pero lo necesito, llevaba mucho acumulado y tenía que soltarlo.
Una mezcla de lágrimas por el dolor, por no haber podido cumplir el objetivo con la ilusión que tenía, por la impotencia, por la felicidad dentro de todo por haber terminado... Es difícil expresarlo en palabras.

Siempre intento y me encanta ser la fuente de motivación para otras personas, y hoy con todos vuestros ánimos lo habéis sido para mi, para tener un motivo más por el que no abandonar.

medalla zurich marato barcelona 2015

Hoy he bajado al infierno para poder luego subir al cielo.
Te odio tanto, Maratón, que te pido la revancha ya.






¡Run run!


4 comentarios:

  1. Menuda crónica!!! Es la primera vez que te leemos pero... que manera de sufrir contigo! Bueno, que eres un valiente supongo que ya lo sabrás, y que te lo habrán dicho miles de veces, pero te lo vamos a repetir una vez más.
    La verdad es que por lo que cuentas te merecías cruzar la línea de meta, así que solo queda darte la enhorabuena, desearte que disfrutes de la medalla y mandarte mucha fuerza para, como tú dices, la revancha.
    Un saludo!!

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  2. Mira q cuando en Instagram veo q la peñ tiene blogs,no suelo entrar a leerlos y en tu caso queria saber lo q te pasó en la Maraton...q putada la verdad ...pero seguir corriendo con ese dolor es de quitarse el sombrero..Te admito!

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