martes, 1 de diciembre de 2015

Reebok Spartan Race Valencia 2015 - Crónica, fotos, vídeos y resultados

Sábado 28 de Noviembre, miles de espartanos nos desplazamos a la tierra de las flores, de la luz y del amor. Hoy se celebra la Reebok Spartan Race de Valencia, con dos modalidades de carrera: la Súper +13km y +21 obstáculos y la Sprint +5km y +15 obstáculos. Y sí amigos, me he inscrito a ambas.


Suena el despertador, hemos hecho noche con Raúl (@raubreak) en el Hotel Petit Palace Germanías (cada uno en su cama). Un 10 para el hotel. Como anécdota, nos dejaron en la habitación una nota de bienvenida con dos aquarius y dos magdalenas deseándonos suerte en la carrera.
Me doy una relajante ducha, me visto, me calzo las Reebok All Terrain Súper y salimos dirección Paterna, que es donde se celebra esta Spartan Race.

Monkey bars improvisadas en el Hotel Petit Palace

Llegamos a Paterna y sin mucho tiempo para mentalizarme, me dirijo ya a la zona de salida. Hoy me toca salir en la segunda tanda (9:15), ya que no pude coger plaza para la tanda élite Súper. Pero no es problema, lo cojo como una motivación de adelantar a gente de la primera tanda.

ESPARTANOS, ¿CUÁL ES VUESTRO OFICIO? ¡AROO, AROO, AROO! Empieza la Reebok Spartan Race de Valencia. Salida a toda velocidad, me pongo en cabeza de carrera. Tras 200 metros llegamos a una poza de agua, y es tal la velocidad que llevamos que salto y prácticamente llego al otro lado sin meterme en el agua. Seguimos a toda velocidad, un grupo de unos 5 corredores.

Primera prueba de fuerza, un saco que coloco en mi hombro y avanzo corriendo hasta volver a dejarlo. Empiezo a adelantar a los últimos corredores de la primera tanda de élite. Salto un muro, sin complicaciones y como a mi me gusta, lanzándome de cabeza al otro lado.
Continuamos con pruebas donde toca arrastrarse por el suelo, el terreno es muy seco y hay polvo por todos lados, lo que dificulta la respiración, un obstáculo a sumar a la prueba.

Una prueba de equilibrio que supero sin problemas y llegamos a una consecución de pruebas de fuerza: las monkey bars (mi favorita), arrastrar un ladrillo, mover una rueda de tractor, cargar un cubo de piedras...
Hasta llegar a la fatídica prueba, la jabalina. La cojo con decisión, lanzo, y toca la paja justo en el centro, pero no se clava y cae. ¡¿Pero qué me estás contando?! 30 burpees contados.


Sigo adelantando gente y más gente de la tanda élite. La respiración va acelerada. No es momento de aflojar. Una prueba diferente se cruza en mi camino: saltar por encima de un coche, y luego con una goma que sujeta mis dos piernas juntas, cruzar 10 metros de neumáticos.
Después de esto llego a la cuerda, con el temor de siempre, de no saber en qué estado estarán las cuerdas (cuando están tan embarradas por el paso de la gente, se hace casi imposible subirlas). Tengo suerte y elijo una que me permite subir a pulso sin resbalar, toco la campana y bajo. ¡Vamos!


Memorizo el código "Juliet 235 1791", y sigo corriendo. SORPRESA. No puede ser, otra prueba de jabalina! La madre que me parió. Cojo la jabalina, lanzo y vuelve a toca la paja y caerse, no me lo creo. Otros 30 burpees contados.
Con los pulmones y el corazón a todo gas continuo luchando con fuerza hasta el final. Por el camino supero obstáculos como arrastre de carretilla, carga de cadenas, carga de piedras, más monkey bars, algún que otro chapuzón, una laaaarga alambrada y ya entramos en la parte final del recorrido.


Una parte final con los clásicos obstáculos de muros y pirámides, donde mi gemelo izquierdo ya me pide tregua, lo llevo al límite. Busco fuerzas en algún lugar remoto de mi cuerpo y doy el sprint final para saltar el fuego y entrar a meta tras más de 13 kilómetros y un tiempo de 1h:32':43", posición 57.



Rápidamente me pongo a estirar, pensando en que en poco más de una hora me toca volver a competir en la tanda élite de la Sprint 5km, y las piernas están como diciéndome que no. Pero yo digo que sí. Finalmente a las 12:00 empieza esta tanda Sprint Élite, y cómo no, a toda velocidad con los mejores corredores. Tras el primer kilómetro ya me doy cuenta de que las piernas no están por la labor. Y para colmo tengo que pararme a quitar una piedra que me ha entrado en la zapatilla y que no me deja correr. Todo fenomenal, vaya. A todo esto, fallo la jabalina y la cuerda (está impracticable con el barro), 60 burpees para el cuerpo. Y cuando queda apenas 1km para meta me da una rampa en el gemelo y en el cuádriceps, a la vez. Como puedo continúo, con el gemelo subido y gritando del dolor, superando muros, pirámides... hasta cruzar la línea de meta destrozado en 54':12", posición 181, sin duda la peor Spartan que he hecho. Todo por dar el máximo de mi en la tanda Súper.


No obstante, dos medallas más para la colección y una experiencia más para la vida de este espartano.





¡Aroo, aroo!

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